T2:Trainspotting, un guiño nostálgico al pasado

En 1996 Danny Boyle lanzaba un mensaje al mundo con un fenómeno social como supuso Trainspotting. La película supo conectar con una generación que no encontraba su lugar en el mundo, la llamada Generación X, aquella generación que vivió una serie de cambios políticos y sociales entre finales de los años 80 y principio de los 90, que prácticamente no tenía futuro. Desde que en 2002 el escritor Irvine Welsh retomase a sus conocidos personajes en una secuela llamada Porno, la mente de Danny Boyle tenía claro que debía volver a reunir a sus personajes tan solo para rendirles homenaje.

Así, han pasado 20 años desde que Mark Renton abandonara Escocia y la heroína. Ahora vuelve para rehacer su vida, encontrarse con sus viejos amigos de siempre y emprender una idea de negocio con su mejor amigo, Sick Boy. Dos décadas después, el mismo reparto original vuelve para hacer un excelso homenaje a uno de los grandes films que vio la luz en los 90, que abrió los ojos a muchos jóvenes de toda una generación, y una de las películas que resuena en cualquier lista de culto.

T2: Trainspotting supone una secuela muy acertada, entretenida, con secuencias realmente desternillantes, que ni quiere ni pretende superar a su predecesora, algo imposible desde cualquier punto de vista objetivo. Esta secuela supone una obra más personal, aprovechándose de la generación post-modernista que nos ocupa. Cuenta la historia de unos perdedores de 40 años que tienen un futuro crudo, muy crudo. Nada más sonar las notas de Born Slippy, un par de flashes al pasado y Boyle nos pone en la onda de como Mark Renton traicionó a sus queridos amigos y huyó con todo el dinero, dejando su pequeña parte al bueno de Spud hace 20 años.

Puede que esta segunda parte sea un poco menos cruda de la primera, pero es que la historia no creo que lo exija. La sociedad actual está anclada en unos estándares sociales distintos, y no necesita de esa dureza para captar el mensaje. T2: Trainspotting nos habla de cómo a veces es imposible superar el pasado, lo que cuesta aceptar un presente deprimente o lo fácil que es dejarse llevar por la nostalgia del momento. No faltará de nuevo esa crítica a la actualidad, a las redes sociales, a la obsesión por la imagen pública que damos, en forma de otra nueva verborrea actualizada soltada por Marc Renton con su emblemático discurso “Elige vida”.

Boyle mantiene los factores visuales que hicieron destacar a Trainspotting en su momento casi intactos. Un montaje frenético con estética de videoclip, con una capacidad cromática espectacular que mezcla verdes y naranjas durante toda la cinta. Puede que ese montaje un tanto alocado haga que en ciertos momentos la cohesión interna del film se resienta, momentos en que la trama da un par de tumbos sin una conexión clara, pero creo que es algo que Boyle fuerza para darnos esa perspectiva confusa que asola a sus personajes. Así, realiza un ejercicio de cámara maravilloso con aberrantes planos, encuadres forzados y un ritmo musical que te hace mover los ojos por toda la pantalla, y también posiblemente los pies en la butaca. Acompaña una banda sonora repleta de temas de Blondie, The Clash, Wolf Alice, Underworld, High Contrast, Queen, Young Fathers o Run-D.M.C, que nos dan un viaje al pasado que sienta maravillosamente bien.

El tiempo pasa, eso es un hecho comprobado científicamente, pero no lo parece por nuestros cuatro interpretes protagonistas. Ewan McGregor está realmente soberbio, al igual que Robert Carlylye, pero es lógico porque ambos han estado en el panorama cinéfilo durante todos estos años con grandes papeles. Jonny Lee Miller está sensacional volviendo a meterse en la piel del traicionero Sick Boy, pero es, personalmente, el personaje de Spud de Ewen Bremmer el que creo que aún gana más enteros desde su papel en Trainspotting. Todos retoman a sus personajes hundidos, incapaces, despertando cierto rechazo visceral, pero a la vez un cariño total y absoluto.

Cualquier amante de la primera película disfrutará con creces viendo que el tiempo pasa por nuestros protagonistas, pero no tanto como parece al principio del film. Volver a esta peculiar banda de amigos mostrando las miserias de una vida dura hace que merezca la pena su visionado. T2: Trainspotting es un fantástico homenaje a la ópera prima de Danny Boyle, y a una de las películas más representativas de los años 90. Toda la película supone un eco de lo que fue en una versión más light, pero servida de forma entretenida y tremendamente divertida que hará las delicias de cualquier espectador. Bebe de su hermana mayor, le muestra respeto, ofrece un recordatorio a través de una infinidad de guiños, mantiene su alma, pero camina en otra dirección que no tiene nada que ver. Una oda al pasado, un guiño nostálgico a tiempos mejores pero que nunca serán igual. Elige vida. Elige Trainspotting.

  • Título original: T2: Trainspotting
  • Año: 2017
  • Duración: 117 min.
  • País: Reino Unido 
  • Director: Danny Boyle
  • Guión: John Hodge 
  • Música | Fotografía: Rick Smith, Anthony Dod Mantle
  • Reparto: Ewan McGregor, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Ewen Bremner, Kelly Macdonald, Shirley Henderson, Steven Robertson, Anjela Nedyalkova, Irvine Welsh
  • Productora: Film4 / TriStar Pictures / Sony Pictures Entertainment

Valoración: 92/100

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